La exportación de talento

El fenómeno de la emigración de venezolanos, que se ha disparado en las últimas dos décadas, ha afectado en especial a la comunidad científica, que ha sufrido la pérdida de investigadores jóvenes y productivos

La emigración se convirtió en una dolorosa parte del paisaje cotidiano de Venezuela, que sufre un verdadero desangramiento de población. Quienes han dejado el país han sido sobre todo profesionales calificados, como ha constatado el proyecto La Voz de la Diáspora Venezolana, que dirige el investigador del Centro de Estudios del Desarrollo de la Universidad Central de Venezuela, Tomás Páez.
“Nuestro estudio, que es el primero que se ha hecho a escala global, encontró que, para 2016, 90% de los emigrados tenían un título universitario; 12%, doctorado, y 14%, maestría”, explica el sociólogo. Los porcentajes adquieren su verdadera dimensión si se toma en cuenta que se calcula que al menos 2 millones de connacionales se han marchado del país.
El destino que más atrajo a quienes se marcharon es Estados Unidos, que registra una población de 440.000 venezolanos. Le sigue España, con 230.000 e Italia, con 150.000. Páez considera que puede haber un subregistro importante en los dos últimos casos, así como en Colombia, pues hay una emigración de retorno de hijos y de nietos de quienes inmigraron hacia Venezuela en el siglo XX.
De acuerdo con los datos que ha recabado, 20% de los venezolanos que se han ido son emprendedores y empresarios; 65%, empleados, y 14%, estudiantes. El fenómeno tiene sin duda entre los sectores más afectados a la comunidad científica.
El biólogo venezolano, doctor en Cambridge y miembro de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela, Jaime Requena, investigó la migración de talento científico desde 1960 hasta 2015 y explica que en los primeros 20 años de su estudio, el número de investigadores venezolanos que se iba era muy reducido, “se contabilizaron 39 casos”. En las siguientes dos décadas hubo un aumento que se tradujo en la salida de 18 investigadores por año. “A partir del año 2000 se nota un dramático aumento en el número de emigrados”. Durante el socialismo del siglo XXI al menos 1.855 científicos venezolanos se han trasladado a otras naciones, lo que constituyen 15% del total de la comunidad de investigadores que publicaban en revistas científicas, un universo que en 2015 sumaba 12.515 profesionales.
Oportunidades a futuro
La presidenta de la Asociación de Investigadores del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, Flor Pujol, afirma que una de las causas de esta pérdida de talento debe buscarse en el bajo nivel de remuneración de los científicos. Mientras un científico de nivel en un país promedio de América Latina percibe un mínimo de 3.000 dólares, los nacionales “a duras penas están ganando 100 dólares”.
A esto se une la falta de acceso a divisas para adquirir reactivos, insumos o equipos o incluso para repararlos. “Los investigadores necesitan estabilidad económica, un ambiente con facilidades de infraestructura y de materiales para trabajar y que se reconozca la calidad académica”, destaca Pujol. Adicionalmente, Páez encontró, en las entrevistas realizadas para su investigación, que la inseguridad era uno de los factores que más se mencionaba como causa para tomar la decisión de emigrar. En un artículo publicado en la revista Interciencia en 2016, firmado por Requena y el investigador Carlo Caputo, se señala: “En una era que ha sido descrita como la era del conocimiento, la pérdida de talento pone en peligro las posibilidades de desarrollo locales en áreas críticas, como lo son la electrónica, las telecomunicaciones, la informática, la biotecnología y la nanotecnología”.
Páez prefiere ver ventajas antes que derrotas en el fenómeno de la emigración, “que en ningún caso es aceptable llamar fuga de talento”, y afirma: “Tenemos a venezolanos trabajando en áreas de frontera, en las mejores universidades y centros de investigación, sin duda se trata de una oportunidad en la que podrán construir redes científicas que ayudarán a despegar a Venezuela una vez que las condiciones cambien”.