La nueva revolución: Big Data

El arribo del Internet supuso un cambio en el consumo y en cómo relacionarse con lo que nos rodea. En esta línea, nació el Big Data un conjunto de datos que suministran los usuarios que hacen uso de Internet por medio de aplicaciones, redes sociales, etcétera. Hoy en día, estos datos son los activos más valiosos de compañías como Google que comercian la información con empresas especializadas para tomar decisiones.
El big data se puede utilizar para hacer muchas otras cosas. Por ejemplo, en la medicina, sirve para estudiar futuras enfermedades construyendo patrones de datos con la información del genoma, por ejemplo. Aunque con el Big Data surgen discusiones en torno a la privacidad. En el estudio Indicadores anuales 2014 de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) la penetración de internet en Venezuela es de 61% con 16.401.033 usuarios activos. Sin embargo, la legislación venezolana no cuenta con una ley que garantice la protección de datos, lo cual puede ser un factor de riesgo para la seguridad individual o de instituciones públicas o privadas.
En Venezuela, el mercado de datos aún está en desarrollo y suele estar orientado a servicios de consultoría para empresas. Por ejemplo, MEG es una startup que desarrolla sus actividades en el campo del análisis y manejo de datos. Esta empresa levanta, complica y analiza los datos generados por los usuarios al realizar ciertas acciones en una página web, lo que permite establecer un patrón de comportamiento de utilidad para las empresas.

La ciencia del mañana Hace algunos años, la inteligencia artificial era parte de las películas de ciencia ficción. Sin embargo, esta rama de ciencias de la computación se ha desarrollado permitiendo diseñar tecnologías con la capacidad de realizar ciertas operaciones propias de la inteligencia humana como solucionar problemas y simular la capacidad de aprender. Los robots humanoides son el ejemplo más común, sin embargo aplicaciones como Siri (Iphone) se basan en la inteligencia artificial.
Desde los años 90, la UCV cuenta con un Centro de Computación Gráfica que ha desarrollado proyectos en áreas importantes como la salud. Uno de ellos es un quirófano virtual cuyo propósito es emular el ambiente de trabajo de una mesa de operaciones. De esta forma, se realizan implantes de dispositivos biomédicos para ortopedia y traumatología a través de una experiencia de inmersión.
También existe un Laboratorio de Inteligencia Artificial, en el cual se desarrollan programas que permiten a las máquinas simular procesos humanos. En este centro se han desarrollado proyectos como la Precoptlera, un prototipo basado en agentes inteligentes para identificar macro invertebrados acuáticos. Estos animales permiten medir la calidad del agua o evaluar el impacto ambiental.